
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha afirmado que Chicago será el próximo objetivo de su Gobierno dentro de la controvertida campaña para mejorar la seguridad de las ciudades que, supuestamente, tienen niveles altos de criminalidad.
Trump ya ha autorizado el despliegue de la Guardia Nacional en la capital estadounidense, Washington DC, y anticipa que "después" pondrá "otro lugar" en su lista. "Vamos a hacer que nuestras ciudades sean muy seguras", ha argumentado, durante una declaración en el Despacho Oval en la que ha aludido a Chicago sin dar detalles sobre la intervención que prepara.
"Chicago es un desastre", ha asegurado, criticando también en este caso la "incompetencia" del alcalde Brandon Johnson, miembro del Partido Demócrata. Según Trump, ya hay "mujeres guapas afroamericanas" que le piden intervenir cuanto antes para frenar la violencia de las armas.
Trump, que se ha mostrado también dispuesto a "ayudar" en Nueva York, ha alegado en estos últimos días que sus esfuerzos por federalizar la seguridad de Washington ya han comenzado a surtir efectos y, por ahora, no contempla plazos para retirar de las calles a los efectivos de la Guardia Nacional.
Con información de: El economista.

El periodista Ramón Alberto Garza García, director de “Código Magenta", narró cómo fue que ocurrieron los hechos del narcolaboratorio encontrado en Morelos, señalando también como personaje central a Guillermo Zuani Portillo, ex fiscal antisecuestros de Chihuahua.
Según Garza Gracía, quien se basó en la línea de investigación de Estados Unidos, la responsabilidad recae en el mismo Zuani, a quien por cierto, le habían retirado la visa anteriormente por investigaciones del país vecino, pero como un intento de quedar bien con los Estados Unidos, les indicó en donde se encontraba el narcolaboratorio.
Además de esto, y como doble jugada, el ex fiscal dio aviso a los criminales pertenecientes al Cártel del Chapo Isidro, para que escaparan del lugar y no lograran detección alguna, quienes a su vez, terminaron con la vida de los agentes de la AEI y los dos operadores extranjeros, como aviso a los Estados Unidos para que no realicen operaciones.
