
El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, denunció este viernes el despliegue militar de Estados Unidos en aguas del Caribe como un plan "inmoral, criminal e ilegal" contra su país, que busca un "cambio de régimen".
Estados Unidos envió tres buques de guerra a aguas del Caribe y cerca de Venezuela como parte de un plan para combatir el narcotráfico, aunque Maduro lo ve como una "amenaza".
"Lo que amenazan con intentar hacer contra Venezuela, un cambio de régimen, un zarpazo terrorista militar es inmoral, criminal e ilegal", dijo Maduro en un acto con diputados en el Parlamento.
Estados Unidos acusa a Maduro de encabezar una supuesta banda del narcotráfico bautizada Cartel de los Soles, que Trump catalogó de organización terrorista. Asimismo, ofrece una recompensa de 50 millones de dólares por información que lleve a la captura del gobernante izquierdista.
"Este es un tema de la paz, del derecho internacional, de América Latina y el Caribe, porque quien agrede a uno en América Latina agrede a todos, quien amenaza a uno amenaza a todos los países", añadió el mandatario que también llamó a la unión nacional.
Maduro ordenó esta semana el despliegue de 4.5 millones de efectivos de la milicia, un cuerpo adscrito a la Fuerza Armada conformado por civiles, y llamó para el fin de semana a un alistamiento militar para ampliar sus filas.
Washington desconoce la última reelección de Maduro para un tercer período de seis años, que tachó junto a la oposición de fraudulenta.
Con información de: El economista.

El periodista Ramón Alberto Garza García, director de “Código Magenta", narró cómo fue que ocurrieron los hechos del narcolaboratorio encontrado en Morelos, señalando también como personaje central a Guillermo Zuani Portillo, ex fiscal antisecuestros de Chihuahua.
Según Garza Gracía, quien se basó en la línea de investigación de Estados Unidos, la responsabilidad recae en el mismo Zuani, a quien por cierto, le habían retirado la visa anteriormente por investigaciones del país vecino, pero como un intento de quedar bien con los Estados Unidos, les indicó en donde se encontraba el narcolaboratorio.
Además de esto, y como doble jugada, el ex fiscal dio aviso a los criminales pertenecientes al Cártel del Chapo Isidro, para que escaparan del lugar y no lograran detección alguna, quienes a su vez, terminaron con la vida de los agentes de la AEI y los dos operadores extranjeros, como aviso a los Estados Unidos para que no realicen operaciones.
