
Juárez necesita que nos integremos, que hagamos uso de los espacios que son nuestros y, este evento es la demostración de que la ciudad está más viva que nunca, indicó Héctor Rafael Ortíz Orpinel, Secretario del Ayuntamiento, en el arranque de la semana cultural Juárez Juangabrielísimo.
El funcionario agradeció a las y los asistentes por hacer el esfuerzo para vivir y sentir uno de los espectáculos que se ha ganado un lugar importante en el calendario y corazón de todos, gracias al trabajo coordinado del Museo Juan Gabriel y el Gobierno Municipal, así como al legado del cantautor.
En tanto, Jean Aguilera Salas, hijo del homenajeado agradeció al público por su amor al legado de su padre. Asimismo, dijo sentirse orgulloso de poder disfrutar por un año más la esencia del “Divo de Juárez” en compañía de sus seguidores.
La voz del tenor chihuahuense, José Luis Ordóñez, acompañado de la Sinfónica Esperanza Azteca y el Mariachi “Así es México”, endulzaron el ambiente y dieron rienda suelta a las emociones de los presentes al compás de las notas musicales y las letras de Juan Gabriel, en el exterior del Museo que hoy celebra su primer año de apertura.
Consulta la programación en www.juarezjuangabrielisimo.mx ya que cada día habrá un espectáculo familiar que seguramente podrás disfrutar a lo grande.

El periodista Ramón Alberto Garza García, director de “Código Magenta", narró cómo fue que ocurrieron los hechos del narcolaboratorio encontrado en Morelos, señalando también como personaje central a Guillermo Zuani Portillo, ex fiscal antisecuestros de Chihuahua.
Según Garza Gracía, quien se basó en la línea de investigación de Estados Unidos, la responsabilidad recae en el mismo Zuani, a quien por cierto, le habían retirado la visa anteriormente por investigaciones del país vecino, pero como un intento de quedar bien con los Estados Unidos, les indicó en donde se encontraba el narcolaboratorio.
Además de esto, y como doble jugada, el ex fiscal dio aviso a los criminales pertenecientes al Cártel del Chapo Isidro, para que escaparan del lugar y no lograran detección alguna, quienes a su vez, terminaron con la vida de los agentes de la AEI y los dos operadores extranjeros, como aviso a los Estados Unidos para que no realicen operaciones.
