
CULIACÁN, Sin., (apro) .- Al menos tres ataques armados en la comunidad serrana de Concordia dejó un saldo de tres muertos, entre ellos, una adolescente de 17 años de edad. En los atentados, además, resultaron heridas tres personas, según confirmó la Secretaria de Seguridad Pública Estatal (SSPE).
Estos hechos fueron reportados al número de emergencias, según confirmó la vocería de la SSPE. Al arribar los elementos policiacos al lugar, fueron informados por Protección Civil de que un grupo armado sustrajo el cuerpo de uno de los civiles asesinados, según el reporte de la dependencia de seguridad.
En otro atentado también resultó asesinada una menor de 17 años, por disparos de arma de fuego, sin que se informara si fue víctima indirecta. Además, entre las personas heridas se encuentra una segunda mujer.
Otro ataque se reportó en un casino clandestino, donde un hombre perdió la vida.
Los tres ataques se reportaron la tarde noche del jueves último, en un municipio cuya zona rural ha sido blanco de diversos choques armados, que han provocado el desplazamiento de comunidades enteras.
Luego de estos hechos violentos la comunidad quedó bajo vigilancia de autoridades federales, sin embargo, no se reportan personas detenidas por estos hechos.
Con información de: Proceso.

El periodista Ramón Alberto Garza García, director de “Código Magenta", narró cómo fue que ocurrieron los hechos del narcolaboratorio encontrado en Morelos, señalando también como personaje central a Guillermo Zuani Portillo, ex fiscal antisecuestros de Chihuahua.
Según Garza Gracía, quien se basó en la línea de investigación de Estados Unidos, la responsabilidad recae en el mismo Zuani, a quien por cierto, le habían retirado la visa anteriormente por investigaciones del país vecino, pero como un intento de quedar bien con los Estados Unidos, les indicó en donde se encontraba el narcolaboratorio.
Además de esto, y como doble jugada, el ex fiscal dio aviso a los criminales pertenecientes al Cártel del Chapo Isidro, para que escaparan del lugar y no lograran detección alguna, quienes a su vez, terminaron con la vida de los agentes de la AEI y los dos operadores extranjeros, como aviso a los Estados Unidos para que no realicen operaciones.
