
La Unión Ganadera Regional de Chihuahua advirtió sobre los riesgos que representa la presencia del gusano barrenador del ganado para la sanidad animal, la salud pública y la economía del país, al tratarse de una plaga con impacto directo en la actividad pecuaria y en la seguridad alimentaria nacional.
El organismo destacó que Chihuahua mantiene desde hace décadas un estatus sanitario reconocido internacionalmente, resultado de un trabajo constante en el control y erradicación de enfermedades como la tuberculosis bovina y la brucelosis, lo que ha permitido el acceso a mercados internacionales y el desarrollo de una ganadería competitiva y de alta calidad.
Ante la contingencia sanitaria por el gusano barrenador, las autoridades estatales, con apoyo del sector ganadero, implementaron filtros de inspección zoosanitaria para prevenir la introducción de ganado que pudiera representar un riesgo. Sin embargo, estas medidas fueron objetadas por el Gobierno Federal y, tras una resolución de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, el estado perdió la facultad de realizar dichas inspecciones, lo que generó preocupación entre los productores.
Los ganaderos señalaron que la eliminación de estos controles limita las acciones preventivas que históricamente han sido clave para proteger la sanidad del hato, la salud de la población y la viabilidad económica de un sector estratégico para el país.
Finalmente, la Unión Ganadera hizo un llamado a fortalecer la coordinación entre la Federación, el Estado y el sector productivo, así como a mantener la unidad y la vigilancia permanente en las unidades de producción. También exhortó a la sociedad y a las autoridades federales a reconocer la importancia de la prevención sanitaria como la principal herramienta para proteger la ganadería y la salud pública en México.