El lago del Parque Central comenzó un proceso de rehabilitación ambiental con la instalación de biorremediadoras, un sistema que busca mejorar tanto la calidad del agua como la imagen del lugar sin recurrir a químicos.
En esta primera etapa fueron colocadas cuatro estaciones en distintos puntos del lago. Estas estructuras utilizan tezontle, una roca porosa que sirve como base para microorganismos benéficos encargados de filtrar el agua de forma natural, ayudando a reducir contaminantes y a mejorar su claridad.
Además, el proyecto contempla la incorporación de plantas fitorremediadoras, que absorben nutrientes y generan oxígeno, lo que contribuye a mantener un entorno más equilibrado para las especies que habitan el sitio. A esto se sumará la instalación de aireadores para evitar el estancamiento del agua, uno de los problemas recurrentes en este tipo de cuerpos artificiales.
Aunque las autoridades estatales presentan la intervención como parte de un plan de mejora integral, el reto será que estas acciones tengan resultados visibles a mediano plazo, en un espacio que durante años ha enfrentado críticas por el estado del lago.
Con esta estrategia, se apuesta por una solución más sustentable que, de funcionar, podría marcar un cambio en el manejo de áreas verdes en la ciudad.

La conferencia de prensa de este lunes se llevó a cabo sin la presencia del alcalde Cruz Pérez Cuéllar, a pesar de que su participación estaba contemplada en la convocatoria.
En su lugar, el secretario del Ayuntamiento encabezó el encuentro con medios, atendiendo los temas previstos y respondiendo a los cuestionamientos.
Sobre la ausencia del presidente municipal, se informó de manera breve que se debió a que atendía asuntos de carácter privado.
Aunque la rueda de prensa se desarrolló con normalidad, entre los asistentes se comentó que su ausencia podría estar relacionada con la continuidad de su gira por el estado, la cual ha mantenido en días recientes.
