
CIUDAD ACUÑA, Coah., (apro) .- Dos militares son investigados por la presunta violación de una mujer en el retén de vigilancia que se ubica en el municipio de Ciudad Acuña.
La fiscal especializada en Delitos contra las Mujeres y las Infancias, Katy Salinas, señaló que los datos son reservados, pero confirmó que se abrió la carpeta de investigación.
“Hasta el momento no se ha acreditado o desacreditado el hecho, y justamente estamos en el proceso de investigación”, informó a través de mensajes de texto.
Se presume que los hechos ocurrieron en el mes de julio, cuando los militares interceptaron a Karla, de 42 años, en el retén ubicado en los accesos a Ciudad Acuña, por la carretera federal 2 y fue llevada a la caseta donde fue abusada sexualmente.
Aunque el caso se mantiene con estricto hermetismo, ha trascendido que los militares aseguran que la mujer aceptó sostener relaciones sexuales y por las cueles le pagaron.
Los elementos fueron suspendidos de sus actividades en lo que se desarrollan las investigaciones por parte de las autoridades del estado de Coahuila.
La denuncia se presentó en el Centro de Empoderamiento de la Mujer, en el citado municipio, y fue canalizada a la Fiscalía Especializada en los Delitos Cometidos contra las Mujeres y las Infancias.
Con infromación de: Proceso.

El periodista Ramón Alberto Garza García, director de “Código Magenta", narró cómo fue que ocurrieron los hechos del narcolaboratorio encontrado en Morelos, señalando también como personaje central a Guillermo Zuani Portillo, ex fiscal antisecuestros de Chihuahua.
Según Garza Gracía, quien se basó en la línea de investigación de Estados Unidos, la responsabilidad recae en el mismo Zuani, a quien por cierto, le habían retirado la visa anteriormente por investigaciones del país vecino, pero como un intento de quedar bien con los Estados Unidos, les indicó en donde se encontraba el narcolaboratorio.
Además de esto, y como doble jugada, el ex fiscal dio aviso a los criminales pertenecientes al Cártel del Chapo Isidro, para que escaparan del lugar y no lograran detección alguna, quienes a su vez, terminaron con la vida de los agentes de la AEI y los dos operadores extranjeros, como aviso a los Estados Unidos para que no realicen operaciones.
