
El diputado Guillermo Ramírez, manifestó su respaldo hacia el presidente nacional del PRI, Alito Moreno, tras el pleito que derivó de la determinación unilateral de Gerardo Fernández Noroña, como presidente de la Cámara Alta para concluir la sesión sin dar paso al debate de la agenda política que se tenía programada dentro del orden del día.
“Por todos es sabido la confrontación que ha promovido el senador Noroña, no nomás con la bancada del Partido de Revolución Institucional, sino con las diferentes fuerzas políticas de México y en ese sentido, bueno, pues el total apoyo a nuestro presidente, dirigente del Partido de Revolución Institucional, Alito Moreno”, dijo el legislador.
El también próximo presidente del Congreso del Estado, refirió que son hechos que no quisieran que sucedieran, “no estuvimos ahí para tener exactamente los elementos para dar una opinión más objetiva, pero de que tenemos la confianza y el respeto y el apoyo para nuestro presidente y dirigente nacional”, acotó.
Aseguró que es la confrontación que siempre ha mantenido el senador Noroña con todas las fuerzas políticas del país ha sido evidente, “ya está cansado el pueblo mexicano de ese tipo de conductas… es por la confrontación tan fuerte que siempre ha tenido el senador Noroña, y querer, querer desde la tribuna callar a las fuerzas políticas, yo creo que es algo muy lamentable”, acotó.

El periodista Ramón Alberto Garza García, director de “Código Magenta", narró cómo fue que ocurrieron los hechos del narcolaboratorio encontrado en Morelos, señalando también como personaje central a Guillermo Zuani Portillo, ex fiscal antisecuestros de Chihuahua.
Según Garza Gracía, quien se basó en la línea de investigación de Estados Unidos, la responsabilidad recae en el mismo Zuani, a quien por cierto, le habían retirado la visa anteriormente por investigaciones del país vecino, pero como un intento de quedar bien con los Estados Unidos, les indicó en donde se encontraba el narcolaboratorio.
Además de esto, y como doble jugada, el ex fiscal dio aviso a los criminales pertenecientes al Cártel del Chapo Isidro, para que escaparan del lugar y no lograran detección alguna, quienes a su vez, terminaron con la vida de los agentes de la AEI y los dos operadores extranjeros, como aviso a los Estados Unidos para que no realicen operaciones.
