
CIUDAD DE MÉXICO (apro).- México apenas cumple en 60% de los estándares nacionales e internacionales en materia de inspección y gestión de desechos radiactivos, de acuerdo con el Primer Informe de Gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo.
De acuerdo con el apartado de Proyectos Estratégicos de Energías Limpias, bajo el rubro de Seguridad en las Instalaciones Nucleares y Radiactivas, se puntualiza que este porcentaje corresponde al periodo comprendido entre el 30 de octubre de 2024 y el 30 de junio de 2025.
“Mediante inspecciones y gestión segura de desechos radiactivos, se confirmó la seguridad operativa, con más de 60% de avance en cumplimiento de normas nacionales e internacionales”, sostiene textualmente el documento entregado al Congreso.
Además de que se evidencia que todavía falta por alcanzar el 40% restante, el documento tampoco detalla las razones del rezago ni las estrategias previstas para lograr el cumplimiento pendiente.
El informe también reporta que, en ese mismo periodo, se otorgaron licencias y permisos a instalaciones médicas, aduanas y otras entidades que operarán equipos con material radiactivo o rayos X.
Sin embargo, omite precisar el número exacto de autorizaciones otorgadas, así como los puntos específicos donde se localizan.
Con información de: Proceso.

El periodista Ramón Alberto Garza García, director de “Código Magenta", narró cómo fue que ocurrieron los hechos del narcolaboratorio encontrado en Morelos, señalando también como personaje central a Guillermo Zuani Portillo, ex fiscal antisecuestros de Chihuahua.
Según Garza Gracía, quien se basó en la línea de investigación de Estados Unidos, la responsabilidad recae en el mismo Zuani, a quien por cierto, le habían retirado la visa anteriormente por investigaciones del país vecino, pero como un intento de quedar bien con los Estados Unidos, les indicó en donde se encontraba el narcolaboratorio.
Además de esto, y como doble jugada, el ex fiscal dio aviso a los criminales pertenecientes al Cártel del Chapo Isidro, para que escaparan del lugar y no lograran detección alguna, quienes a su vez, terminaron con la vida de los agentes de la AEI y los dos operadores extranjeros, como aviso a los Estados Unidos para que no realicen operaciones.
