
CIUDAD DE MÉXICO (apro).- La presidenta nacional de Morena, Luisa María Alcalde Luján, cargó hoy contra el dirigente nacional del PRI, Alejandro Moreno Cárdenas, por sus expresiones sobre el gobierno de Claudia Shienbaum.
En conferencia de prensa, en Mérida Yucatán, Alcalde Luján expresó:
“El PRI tiene un dirigente violento, corrupto y que acude a los medios internacionales a pedir intervención a nuestro país ¡es el colmo!”.
Desde temprano, las referencias a Moreno Cárdenas estaban en su agenda pues a través de sus redes sociales calificó de “indignante” aue el priísta acuse que en México hay una “narcodictadura y que lo quieren silenciar”.
Añadió:
“La realidad es que nadie lo calla: habla todos los días, aunque mienta todo el tiempo”.
Inclusive, la dirigente morenista se refirió a las giras de la presidenta Claudia Sheinbaum en los estados gobernados por el PRI, con motivo de su primer informe de gobierno y dijo:
“En los dos estados donde gobiernan los priístas, los gobernadores plantearon el apoyo a la presidenta y se declararon claudistas. Alito cada vez estça más aisalado, solo y no representa a nadie, incluso dentro de su partido. Por eso están en el basurero de la historia.”
Con información de: Proceso.

El periodista Ramón Alberto Garza García, director de “Código Magenta", narró cómo fue que ocurrieron los hechos del narcolaboratorio encontrado en Morelos, señalando también como personaje central a Guillermo Zuani Portillo, ex fiscal antisecuestros de Chihuahua.
Según Garza Gracía, quien se basó en la línea de investigación de Estados Unidos, la responsabilidad recae en el mismo Zuani, a quien por cierto, le habían retirado la visa anteriormente por investigaciones del país vecino, pero como un intento de quedar bien con los Estados Unidos, les indicó en donde se encontraba el narcolaboratorio.
Además de esto, y como doble jugada, el ex fiscal dio aviso a los criminales pertenecientes al Cártel del Chapo Isidro, para que escaparan del lugar y no lograran detección alguna, quienes a su vez, terminaron con la vida de los agentes de la AEI y los dos operadores extranjeros, como aviso a los Estados Unidos para que no realicen operaciones.
