
CIUDAD DE MÉXICO (apro).- La tarde de este lunes murió otra víctima de la explosión de la pipa de gas LP en Iztapalapa, aunque se encontraba en calidad de “desconocida” y las autoridades no tienen contacto con algún familiar; con este hecho suman 15 fallecimientos, informó la Secretaría de Salud Pública del gobierno de la Ciudad de México.
Se trata del segundo deceso durante este lunes relacionado con la tragedia ocurrida el pasado miércoles 10 en la calzada Ignacio Zaragoza, a la altura del puente de La Concordia.
En una tarjeta informativa, la dependencia que dirige Nadine Gasman confirmó “con profundo pesar” el fallecimiento de un paciente que estaba internado en la Unidad de Cuidados Intensivos de la Unidad Médica de Alta Especialidad “Dr. Victorio de la Fuente Narváez”, del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS).
Y agregó: “Desafortunadamente la persona estaba en calidad de desconocida y, hasta el momento, no se ha logrado establecer contacto con algún familiar”.
La Secretaría expresó su “solidaridad con todas las víctimas y familias en estos momentos difíciles”. Y dijo que seguirá trabajando “con sensibilidad y compromiso para brindar atención médica”.
También reiteró su compromiso de “brindar atención médica oportuna, así como acompañamiento humano y solidario a todas las personas y familias que han resultado afectadas”.
Con información de: Proceso.

El periodista Ramón Alberto Garza García, director de “Código Magenta", narró cómo fue que ocurrieron los hechos del narcolaboratorio encontrado en Morelos, señalando también como personaje central a Guillermo Zuani Portillo, ex fiscal antisecuestros de Chihuahua.
Según Garza Gracía, quien se basó en la línea de investigación de Estados Unidos, la responsabilidad recae en el mismo Zuani, a quien por cierto, le habían retirado la visa anteriormente por investigaciones del país vecino, pero como un intento de quedar bien con los Estados Unidos, les indicó en donde se encontraba el narcolaboratorio.
Además de esto, y como doble jugada, el ex fiscal dio aviso a los criminales pertenecientes al Cártel del Chapo Isidro, para que escaparan del lugar y no lograran detección alguna, quienes a su vez, terminaron con la vida de los agentes de la AEI y los dos operadores extranjeros, como aviso a los Estados Unidos para que no realicen operaciones.
