
La cantante estadounidense Britney Spears vendió los derechos de su catálogo a la editorial musical Primary Wave, informaron el martes varios medios estadounidenses.
El monto de esta transacción, cerrada el 30 de diciembre, no figura en los documentos legales del acuerdo.
Sin embargo, se estima que su valor alcance los 200 millones de dólares, según el portal de farándula TMZ, primero en divulgar la información.
Ni la empresa ni ningún miembro del equipo de Spears, de 44 años, ha confirmado por ahora la transacción.
Pero la cifra estimada se compara con la venta de los derechos del catálogo musical del cantante canadiense Justin Bieber en 2023.
Bajo tutela durante 13 años, entre 2008 y 2021, Britney Spears reorganiza desde entonces sus asuntos financieros y artísticos, retirándose en gran medida de la escena musical.
La intérprete de éxitos como "Baby One More Time" y "Oops!... I Did It Again" se suma a una lista creciente de artistas que han vendido sus derechos musicales en los últimos años, desde Bruce Springsteen hasta Bob Dylan, pasando por Shakira y KISS.
El mercado está en auge porque permite a los artistas rentabilizar sus catálogos, que constituyen activos interesantes y a largo plazo para inversionistas en la era del streaming.
Los propietarios de los derechos de edición de una canción reciben una retribución económica por cada reproducción, la venta de álbumes o el uso en publicidad y cine.
Con información de: El economista.

La Agencia Mexicana de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AMEXCID) ha emitido una solicitud de pago por un monto de 1Millón 479 mil pesos a favor de la empresa DRAGON CHARGE, S.A de C.V.
La solicitud, dirigida al Maestro José Ernesto Maldonado Pérez, Subdirector de Operación de Programas Sociales y Encargado del despacho de la Dirección de Atención a Programas Sociales, se enmarca en el proyecto "Segunda Fase de 'Sembrando Vida" en Cuba.

Las calles lucen solas esta mañana de Viernes Santo en la avenida 16 de Septiembre, en pleno corazón del Centro de la ciudad. A diferencia del habitual movimiento, el silencio y la calma marcan el paso de las primeras horas del día, en una postal distinta que deja ver otra cara del tradicional flujo urbano.

En redes sociales comenzó a difundirse una publicación en la que se señala a la senadora por Chihuahua, Andrea Chávez, de haber protagonizado un momento incómodo en el Aeropuerto Internacional de Ciudad Juárez, luego de presuntamente perder un vuelo con destino a Cancún.
De acuerdo con el testimonio compartido por un usuario, algunos pasajeros habrían presenciado una actitud “prepotente y altanera” por parte de la legisladora hacia personal del aeropuerto y la tripulación. Sin embargo, hasta el momento no existe una versión oficial ni confirmación por parte de la propia senadora o autoridades aeroportuarias.
La publicación ha generado reacciones divididas entre usuarios, quienes cuestionan la veracidad de los hechos. Otros, en cambio, han retomado el tema para criticar la imagen pública de la funcionaria.

En una reciente declaración el senador de Morena, Gerardo Fernández Noroña afirmó que pertenecer a la 4T no implica un compromiso de vida austera para sus integrantes.
Señaló que la austeridad debe ser una norma para el gasto gubernamental y el ejercicio del poder, mas no una restricción para la vida privada.
Esto en defensa sobre los cuestionamientos sobre el patrimonio y los negocios de los hijos del exmandatario López Obrador.

Una publicación en redes sociales comenzó a circular este fin de semana, generando cuestionamientos entre usuarios del transporte público en Ciudad Juárez, particularmente en torno al origen y uso de algunas unidades.
El mensaje, acompañado de una fotografía, señala: “Ayer viernes 27 de marzo me tocó tomar un Riveras y que me encuentro con la unidad T-001 que antes servía de ‘ruta alimentadora’ de la Gómez Morín. La duda es ¿Estos camiones no pertenecían a gobierno del estado? Aquí se da uno cuenta de las tracalas que tiene el gobierno con los concesionarios”.
La imagen muestra una unidad siendo utilizada como transporte público de concesionarios, lo que ha despertado dudas sobre si se trata de un vehículo que anteriormente formaba parte del sistema de transporte operado por el Gobierno del Estado, particularmente en el esquema de rutas alimentadoras vinculadas al corredor Gómez Morín.
El tema ha generado reacciones entre usuarios, quienes por un lado cuestionan la posible falta de transparencia en el manejo de unidades públicas, mientras que otros señalan la necesidad de mejorar la cobertura del servicio.
