
A partir del caso del pequeño Eithan, se registró un incremento en las denuncias por omisión de cuidados ante el DIF Estatal en Ciudad Juárez, informó Cecilia Andrade, representante de la dependencia en esta frontera.
De acuerdo con la funcionaria, durante el mes de marzo se contabilizaron alrededor de 35 denuncias, cifra que refleja una mayor participación ciudadana derivada de la visibilización de este tipo de casos.
Señaló que actualmente se está reforzando la cultura de la denuncia, invitando a la población a reportar cualquier situación que ponga en riesgo a niñas, niños y adolescentes, ya sea por maltrato o negligencia.
Entre las principales problemáticas detectadas se encuentra la omisión de cuidados, la cual incluye casos como, falta de atención básica, descuidos en la salud, niñas y niños que no asisten a la escuela
“Lo estamos viendo, lo estamos viendo”, expresó, al referirse a la recurrencia de estas situaciones, particularmente en entornos familiares.
Para facilitar los reportes, se mantiene disponible el número 800 230 40 50 para denuncias anónimas, así como el 911 para emergencias.
La representante del DIF Estatal destacó que, tras los recientes acontecimientos, la ciudadanía ha mostrado mayor disposición para denunciar, lo que ha permitido detectar y atender más casos de manera oportuna.

Una publicación en redes sociales comenzó a circular este fin de semana, generando cuestionamientos entre usuarios del transporte público en Ciudad Juárez, particularmente en torno al origen y uso de algunas unidades.
El mensaje, acompañado de una fotografía, señala: “Ayer viernes 27 de marzo me tocó tomar un Riveras y que me encuentro con la unidad T-001 que antes servía de ‘ruta alimentadora’ de la Gómez Morín. La duda es ¿Estos camiones no pertenecían a gobierno del estado? Aquí se da uno cuenta de las tracalas que tiene el gobierno con los concesionarios”.
La imagen muestra una unidad siendo utilizada como transporte público de concesionarios, lo que ha despertado dudas sobre si se trata de un vehículo que anteriormente formaba parte del sistema de transporte operado por el Gobierno del Estado, particularmente en el esquema de rutas alimentadoras vinculadas al corredor Gómez Morín.
El tema ha generado reacciones entre usuarios, quienes por un lado cuestionan la posible falta de transparencia en el manejo de unidades públicas, mientras que otros señalan la necesidad de mejorar la cobertura del servicio.
