
El sector comercio de la frontera anticipa una Semana Santa con números positivos, la proyección de derrama económica ronda los 154 millones de pesos, un 10 por ciento más que en el mismo periodo de 2025.
Se espera un aumento del 10 por ciento, es decir, 154 millones aproximadamente de derrama económica, señalaron representantes empresariales al presentar sus estimaciones para el asueto. El repunte se atribuye al mayor flujo de visitantes locales y paseantes de El Paso, Texas, que suelen cruzar en días festivos para compras, gastronomía y turismo religioso.
Giros como hoteles, restaurantes y comercios del Centro Histórico ya preparan inventarios y promociones especiales. Líderes del ramo destacan que, pese a la competencia del comercio electrónico, las vacaciones siguen impulsando ventas presenciales, sobre todo en alimentos típicos, artículos religiosos y productos de temporada.
Autoridades municipales coordinan operativos de seguridad y movilidad en corredores turísticos, con la expectativa de que el saldo económico se traduzca también en empleos temporales y mayor actividad en tianguis y mercados populares.
De confirmarse la cifra, Juárez sumaría un respiro importante al primer trimestre del año, reforzando la tendencia de recuperación que comerciantes locales han reportado desde diciembre pasado.
Proyecciones del sector comercio local, cifras sujetas a ajuste una vez concluido el periodo vacacional.

Una publicación en redes sociales comenzó a circular este fin de semana, generando cuestionamientos entre usuarios del transporte público en Ciudad Juárez, particularmente en torno al origen y uso de algunas unidades.
El mensaje, acompañado de una fotografía, señala: “Ayer viernes 27 de marzo me tocó tomar un Riveras y que me encuentro con la unidad T-001 que antes servía de ‘ruta alimentadora’ de la Gómez Morín. La duda es ¿Estos camiones no pertenecían a gobierno del estado? Aquí se da uno cuenta de las tracalas que tiene el gobierno con los concesionarios”.
La imagen muestra una unidad siendo utilizada como transporte público de concesionarios, lo que ha despertado dudas sobre si se trata de un vehículo que anteriormente formaba parte del sistema de transporte operado por el Gobierno del Estado, particularmente en el esquema de rutas alimentadoras vinculadas al corredor Gómez Morín.
El tema ha generado reacciones entre usuarios, quienes por un lado cuestionan la posible falta de transparencia en el manejo de unidades públicas, mientras que otros señalan la necesidad de mejorar la cobertura del servicio.
