
Con 60 asesinatos registrados en marzo, Ciudad Juárez concluyó uno de los meses más violentos del primer trimestre, aunque las autoridades insisten en que la cifra se mantiene por debajo de los niveles del año pasado.
El presidente municipal Cruz Pérez Cuéllar reconoció el repunte y subrayó que el trabajo conjunto de los tres órdenes de gobierno busca “mantenerse a la baja en las estadísticas”.
Según el reporte de la Secretaría de Seguridad Pública Municipal presentado el 27 de marzo, el acumulado mensual era de 55 homicidios dolosos, frente a los 78 contabilizados en marzo de 2025, y las últimas jornadas añadieron los casos que completan la sesentena.
“No minimizamos ni un homicidio; cada caso nos obliga a ajustar la estrategia”, dijo, al reiterar que la meta es romper la barrera de los 50 asesinatos mensuales para alejar a Juárez del top 50 de ciudades más violentas del mundo.
Durante la mesa de seguridad realizada el viernes pasado se dio a conocer sobre este repunte de febrero y marzo lo cual se da principalmente por disputas en la venta de cristal, en el suroriente de la ciudad, es por ellos que se reforzará la vigilancia y el trábajo de los tres niveles de gobierno para mantenerse a la baja de las estadísticas.

Una publicación en redes sociales comenzó a circular este fin de semana, generando cuestionamientos entre usuarios del transporte público en Ciudad Juárez, particularmente en torno al origen y uso de algunas unidades.
El mensaje, acompañado de una fotografía, señala: “Ayer viernes 27 de marzo me tocó tomar un Riveras y que me encuentro con la unidad T-001 que antes servía de ‘ruta alimentadora’ de la Gómez Morín. La duda es ¿Estos camiones no pertenecían a gobierno del estado? Aquí se da uno cuenta de las tracalas que tiene el gobierno con los concesionarios”.
La imagen muestra una unidad siendo utilizada como transporte público de concesionarios, lo que ha despertado dudas sobre si se trata de un vehículo que anteriormente formaba parte del sistema de transporte operado por el Gobierno del Estado, particularmente en el esquema de rutas alimentadoras vinculadas al corredor Gómez Morín.
El tema ha generado reacciones entre usuarios, quienes por un lado cuestionan la posible falta de transparencia en el manejo de unidades públicas, mientras que otros señalan la necesidad de mejorar la cobertura del servicio.
