
Veracruz.- Mientras Rocío Nahle insiste en que "hay playas limpias", pescadores la invitan a recorrer las que están manchadas de chapopote y "no se deje llevar por vuelos en helicóptero".
Por su parte, José Yunes Zorrilla reclamó que el gobierno "procura ocultar una crisis ambiental sin declaratoria de emergencia" y sugirió que la "incompetencia del gobierno no debe normalizarse".
Luego de varios meses de mantenerse en el anonimato, el excandidato opositor a la gubernatura optó por salir de la discreción y postear en sus redes sociales una crítica sobre el derrame de hidrocarburo, ocurrido desde el 2 de marzo en el litoral veracruzano.
"En este periodo vacacional, el sector turístico veracruzano atiende a millones de vacacionistas, los Ayuntamientos trabajan con lo que tienen, las microempresas prestan servicios sin apoyo, los pescadores sortean la temporada solos, mientras el gobierno estatal disminuye el presupuesto en Turismo, minimiza la inseguridad que lo rebasa y procura ocultar una crisis ambiental sin declaratoria de emergencia", posteó desde su cuenta de Facebook.
En tanto, Jairo Salgado Hernández, integrante de la cooperativa de pescadores Playa Salinas, invitó a Nahle a recorrer las playas sucias y evitar dejarse llevar por los recorridos aéreos en helicóptero.
El pescador, con 25 años de experiencia, reconoció que las playas de Veracruz, Boca del Río y parte de Antón Lizardo, en Alvarado, "no están tan sucias, pero las de Salinas, otras comunidades, y el sur de Veracruz, incluyendo también las de la zona norte, tienen chapopote".
Este viernes 3 de abril, Nahle recorrió las playas Martí y Villa del Mar, del puerto de Veracruz, donde no hay reportes de la fuerte contaminación por hidrocarburo, y desde ahí aseveró que todas las playas del estado "están limpias".
Agregó: “Lo más importante es que la gente esté bien, que disfrute. Hay un operativo integral en todo el estado y los ayuntamientos han estado a la altura, atendiendo y manteniendo limpias las playas".
Pero pescadores de la comunidad de Las Barrancas, en el municipio de Alvarado, acusaron que el derrame de hidrocarburo afectó su actividad económica y que ello ha provocado caída en ventas, desconfianza del mercado y paro de labores.
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