
El Instituto Electoral del Estado de Sinaloa (IEES) constató que durante las elecciones locales de 2021 sujetos armados robaron las urnas en 16 casillas durante la jornada electoral en la cual resultó el triunfo del morenista Rubén Rocha Moya a la gubernatura.
Según el documento "Memoria Proceso Electoral Local Sinaloa 2020-2021", la sustracción o destrucción de la documentación o materiales electorales se registró en el municipio de Ahome horas antes de que cerraran las casillas.
El árbitro electoral local detalló que alrededor de las 4:30 de la tarde, varios sujetos encapuchados y con armas de alto calibre llegaron a las casillas y tomaron las urnas para después huir del lugar.
Asimismo, en otros puntos, estas personas arribaron con armas largas y amenazaron a los funcionarios; les exigieron quitar el módulo o, si no, regresarían haciendo uso de las pistolas. También tiraron urnas y el material electoral.
Esto provocó que los comicios en el ejido Goro Dos, Felipe Ángeles, Mochis, Guillermo Chávez Talamantes, Primero de mayo, así como en las localidades Nuevo San Miguel, Cohuibampo y Los Mochis, fueran suspendidos definitivamente 20 casillas por riesgo de violencia.
El IEES destacó que esta fue la primera vez en la historia contemporánea de las elecciones en Sinaloa en la que se reportaron actos vandálicos sobre casillas.
Medios locales destacaron que antes y durante la jornada electoral de 2021, el estado vivió episodios de violencia política ligada a los grupos criminales que operan en la entidad.
Entre algunos de estos, destacaron el secuestro de José Alberto Salas Beltrán, secretario de organización del PRI; de operadores del mismo partido tras salir de las oficinas locales la noche del 6 de junio, y del hermano de la candidata tricolor a la presidencia municipal de Badiguarato, Guadalupe Iribe Gascón, quien renunció el mismo día de la elección para que lo liberaran.
Cabe recordar que el miércoles 29 de abril el gobierno de Estados Unidos solicitó la extradición del gobernador Rubén Rocha Moya y otros nueve sujetos para enfrentar la justicia por sus nexos con el Cártel de Sinaloa.
El documento dice que “Los Chapitos” se dedicaron a robar urnas con votos de sus opositores y también secuestraron e intimidaron a los rivales de Rocha Moya.
A cambio de este respaldo, una vez que ganó la gubernatura, el morenista habría prometido integrar en su administración a funcionarios alineados con los intereses del grupo criminal y garantizar condiciones de operación sin interferencias.
Una vez en el cargo, la acusación de las autoridades estadounidenses sostiene que Rocha Moya permitió que el cártel consolidara su influencia sobre instituciones clave de seguridad en Sinaloa.
Con información de Latinus.