
Nuevas revelaciones sobre la investigación de Estados Unidos contra funcionarios mexicanos detallan cómo Andrés Manuel López Beltrán y Gonzalo Alfonso López Beltrán, hijos del expresidente López Obrador, recibieron dinero a través de una supuesta estructura de lavado de dinero en Sinaloa que habría servido para financiar sus negocios en sectores estratégicos.
De acuerdo con la información revelada por el periodista Carlos Loret de Mola en su columna para El Universal, fuentes de primer nivel con acceso a la investigación describen la entrega directa de dinero de parte de Enrique Díaz Vega, exsecretario de Administración y Finanzas de Rubén Rocha Moya, a los hijos de AMLO.
Dentro de la supuesta red de corrupción en Sinaloa, el exsecretario de Administración y Finanzas, Enrique Díaz Vega, es identificado como la pieza clave que manejaba los recursos bajo las órdenes del gobernador con licencia Rubén Rocha Moya.
Según las acusaciones, Díaz Vega coordinaba el flujo de efectivo proveniente del Cártel de Sinaloa para entregarlo a los familiares del expresidente Andrés Manuel López Obrador.
Esto lo realizó a través de una estructura de empresas de empresas “que le sirvieran a la organización criminal para lavar dinero”. El periodista señala que fue a partir de que se armó dicha red que “fluyeron los contratos de obra pública, las empresas fachada, permisos para desarrollar tierras, permisos para explotación en Mazatlán, etc”.
Según la columna, Díaz Vega era el encargado de entregar el dinero a los hijos de AMLO cuando acudían a Sinaloa; sin embargo, también lo hacía en la Ciudad de México si los vástagos del expresidente no podían viajar.
“Y ese hombre les entregó el dinero en sus manitas a los hijos de López Obrador, Andy y Bobby López Beltrán. Y los juniors del presidente hicieron negocios con todo: obra pública, medicinas, equipamiento hospitalario", se lee en la columna.
“Cuando ellos no volaban a Sinaloa, los portafolios con cash aterrizaban en la Ciudad de México. Quien coordinaba esos envíos de dinero era Díaz Vega“, revela el periodista.
En esta trama entre el grupo de Sinaloa y los hijos de AMLO entra un viejo conocido de los hermanos López Beltrán, Amílcar Olán, conocido como presunto operador financiero y que intervenía como el brazo ejecutor de los negocios cuando “Andy” y “Bobby” no podían.
Olán, quien ha sido proveedor de balasto para el Tren Maya y el Tren Interoceánico, se aseguraba que el dinero que entregaban a los hijos de AMLO se integrara en nuevos proyectos.
“Cuando los hijos de AMLO no podían, entraba al quite Amílcar Olán, su operador financiero. Y sabían perfectamente de dónde venía ese dinero", se lee.
La acusación del gobierno de Estados Unidos consta de un resumen de 34 páginas donde se detalla una reunión clave previa a las elecciones de 2021.
En dicho encuentro se habría pactado la relación entre la administración de Rubén Rocha Moya y el Cártel de Sinaloa, dejando a Enrique Díaz Vega como el responsable de mantener la estructura de empresas fachada para el lavado de dinero y la asignación de contratos.
La salida de Enrique Díaz Vega del gabinete estatal el 3 de julio de 2024 marcó un punto de quiebre en la narrativa.
Mientras algunas versiones apuntan a que el exfuncionario no pudo sostener los compromisos económicos con el crimen organizado, otras sugieren que anticipó la crisis de seguridad que se desató tres semanas después con la entrega de Ismael ‘Mayo’ Zambada a las autoridades estadounidenses.
Ante el avance de las investigaciones, el gobernador Rubén Rocha Moya solicitó licencia a su cargo el pasado viernes 1 de mayo de 2026 y según el secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, el mandatario con licencia permanece en territorio sinaloense bajo la protección del Gabinete de Seguridad federal.
Con información de Político.mx