
Miles de aficionados del futbol enfrentan una paradoja: seguir a la Selección Mexicana resulta cada vez más costoso. Mientras las playeras oficiales alcanzan precios de hasta tres mil pesos, las versiones pirata se ofrecen por una fracción de ese costo en calles, mercados y locales del Centro Histórico de la Ciudad de México.
La diferencia de precios ha impulsado un mercado informal que, de acuerdo con organismos empresariales, provoca pérdidas millonarias para comercios establecidos, fabricantes y titulares de derechos de propiedad intelectual. El fenómeno ocurre pese a que México cuenta con normas y compromisos internacionales para proteger las marcas, logotipos y símbolos vinculados con la FIFA y la Copa del Mundo.
Detrás de la venta masiva de mercancía pirata o “clonada” como le llaman algunos, especialistas advierten la existencia de redes que van más allá del ambulantaje. Operativos recientes han permitido decomisar miles de productos apócrifos, pero expertos señalan que la corrupción, las deficiencias en el control aduanero y la entrada constante de mercancía de contrabando siguen alimentando un negocio que crece al ritmo de la expectativa mundialista.
Con información de Latinus.

Mientras la gobernadora interina de Sinaloa, Yeraldine Bonilla, asegura que la diputada priista Paola Gárate cuenta con protección federal tras haber aparecido una corona fúnebre en su domicilio, la misma legisladora acusa que solo se trata de traslados y situaciones que se consideren "de alto riesgo".
Ella misma aclaró en redes sociales que la Guardia Nacional será quien le ofrezca seguridad, pero solo en el traslado de su casa al Congreso y viceversa, no incluye cuando ella esté en su hogar con sus hijos o en algún otro lugar, como si el riesgo solo existiera en las calles...
"Entonces yo me pregunto: ¿cómo funciona eso?
¿La amenaza existe solamente cuando voy camino al Congreso?
¿Cuando llego a mi casa deja de existir?
¿Cuando estoy con mi familia ya no hay riesgo?
Porque quienes dejaron esa corona no fueron a buscar a una diputada en una oficina. Fueron a un domicilio particular. Fueron A MI HOGAR. DONDE SABEN QUE VIVO", compartió en redes.
Hasta este momento, no se ha pronunciado la gobernadora Bonilla sobre esta declaración, y la diputada priista sigue corriendo riesgo de ser víctima de un ataque, así las cosas en México...
