Este Jueves Santo se llevó a cabo la tradicional Misa Crismal en la Catedral de Nuestra Señora de Guadalupe, donde cientos de feligreses se dieron cita, llenando por completo el recinto.
Desde temprana hora, familias y creyentes acudieron a la celebración litúrgica, una de las más importantes dentro de la Semana Santa. En el interior del templo, destacó el ambiente solemne: al fondo, la cruz y las imágenes de los santos permanecieron cubiertas con telas moradas, como parte del simbolismo propio de estas fechas.
La misa fue encabezada por el obispo de la diócesis, José Guadalupe Torres Campos, quien durante su mensaje invitó a la reflexión y al compromiso cristiano.
Durante la homilía, el obispo exhortó a “proclamar la buena nueva, consolar a los tristes y sanar a los enfermos”, además de anunciar la gracia del Señor en medio de las dificultades actuales. También llamó a los sacerdotes presentes a renovar sus votos sacerdotales, en un acto de fe y compromiso con su vocación.
Asimismo, reconoció que existen retos importantes tanto en la ciudad como en el país y dentro de la propia diócesis, por lo que subrayó la importancia de llevar la palabra y anunciarla “a tiempo y a destiempo”, así como continuar con la misión de sanar y acompañar a la comunidad.
La ceremonia reunió a familias completas, adultos mayores y jóvenes que siguieron con atención la homilía, en un ambiente de recogimiento y participación. El obispo hizo un llamado a vivir estos días con solidaridad, especialmente hacia quienes enfrentan condiciones de pobreza y violencia.
Al término de la misa, muchos fieles permanecieron dentro del templo para orar ante el Altar de la Reposición, mientras otros se congregaron en la plaza contigua, generando una atmósfera de fervor contenido. También se observaron largas filas de personas que esperaban para confesarse.
El evento reflejó una alta participación de la comunidad juarense, que acudió con respeto y devoción para conmemorar este día clave dentro de la tradición católica.