
AMATITÁN Jal. (apro).- La responsabilidad de la explosión ocurrida la noche del jueves durante las fiestas patronales del Señor de la Ascensión recaerá en el cohetero o la persona que compró la pirotecnia, así como en quien la vendió, adelantó el coordinador estatal de Protección Civil, Sergio Ramírez López.

El funcionario explicó que las investigaciones preliminares apuntan a un manejo inadecuado de pólvora y material pirotécnico.
“Lo que sabemos hasta este momento es que parte de los proyectiles o de las piezas desprendibles del torito generaron el incendio. También hay indicios de que había más pólvora almacenada de manera irregular, además de la presencia de un tanque de gas LP que sufrió daños. No explotó, pero sí hubo un flamazo”, señaló.
Añadió que la Fiscalía solicitó información a la Sedena sobre las autorizaciones del pirotécnico, mientras que el ayuntamiento entregó la documentación relacionada con los permisos otorgados para el evento.
Ramírez López aclaró que los cilindros de gas LP instalados en los puestos de comida ubicados junto al atrio no explotaron. Indicó que la detonación se originó en la pirotecnia almacenada en uno de los puestos de comida, luego de que un “buscapié” desprendido de un torito alcanzó el sitio.
El coordinador recordó que la Ley Federal de Armas de Fuego y Explosivos establece que no pueden venderse más de 10 kilogramos de pólvora a una persona sin permiso especial. Cuando la cantidad excede ese límite, el material debe ser manipulado directamente por el permisionario autorizado.
“Hace falta revisar esa parte, pero si quien explotó la pirotecnia no hizo el trámite correspondiente o la venta se realizó de manera irregular, ahí estaría la responsabilidad”, expresó.
Según la información oficial, la explosión se originó en un puesto donde se almacenaba pirotecnia y había dos cilindros de gas. Al dañarse una manguera, se produjo una fuga; sin embargo, las autoridades descartaron una explosión provocada por gas LP y atribuyeron el siniestro al material pirotécnico.
Este lunes, el gobernador de Jalisco, Pablo Lemus Navarro, y varios integrantes de su gabinete acudieron a Amatitán para reunirse con personas afectadas y autoridades municipales. Mientras tanto, sobre la calle ubicada junto a la iglesia, habitantes del municipio continuaban llegando con flores y veladoras al memorial improvisado en el sitio donde ocurrió la explosión, en el que fueron colocadas fotografías de las personas fallecidas y de quienes permanecen hospitalizadas. La mayoría se pronunciaba a favor de dejar de utilizar fuegos artificiales durante las fiestas patronales.
Como saldo de la explosión murieron tres personas: una mujer de 52 años y un hombre de 51 fallecieron en el Hospital Comunitario de Tequila, mientras que una mujer de 22 años murió en el Hospital General de Occidente.


Además, cuatro personas continúan hospitalizadas —tres de ellas en estado grave y una estable— y otras 17 resultaron lesionadas con quemaduras menores y afectaciones auditivas por el estruendo.
Por su parte, el alcalde de Amatitán, Lionel Partida Ortiz, indicó que el cohetero contaba con permisos en regla; sin embargo, dijo que los toritos adicionales que se quemaron no formaban parte del programa autorizado por el ayuntamiento.
La Fiscalía de Jalisco mantiene abierta una investigación para deslindar responsabilidades. También revisa la actuación de Protección Civil municipal, aunque Ramírez López adelantó que, preliminarmente, la explosión no estaría relacionada con negligencia de esa dependencia, sino con el manejo indebido de pólvora.
Durante su visita, Lemus Navarro se pronunció a favor de regular y restringir el uso de pirotecnia, aunque descartó impulsar una prohibición total al considerar que se trata de una tradición arraigada en el país.
“No creo que debamos prohibirla porque son usos y costumbres en toda la República Mexicana, pero sí me pronuncio absolutamente por regular y restringir el uso de pirotecnia”, dijo.
El mandatario recordó que durante su gestión en Zapopan impulsó regulaciones sobre el uso de pirotecnia y horarios permitidos en fiestas patronales.
Asimismo, el responsable de protección civil en Jalisco anunció que el gobierno estatal presentará una nueva Norma Estatal de Seguridad Humana y Contraincendios, en coordinación con Industriales Jalisco, con el objetivo de homologar criterios de seguridad en todos los municipios.
“Cada municipio tiene criterios distintos en medidas de seguridad y eso debe cambiar”, afirmó.
Lemus Navarro anunció un paquete de apoyos para las personas afectadas. El gobierno estatal brindará atención médica y seguimiento a quienes sufrieron quemaduras o daños auditivos.
Además, se entregarán apoyos económicos de 30 mil pesos a comerciantes que perdieron sus negocios, entre ellos puestos de frituras, salchipulpos, pizzas, pasteles y banderillas coreanas. Los recursos se entregarán la próxima semana para ayudarles a recuperar mobiliario, hornos e insumos.
El DIF estatal ofrecerá atención psicológica a familiares de las víctimas y personas afectadas, mientras que el ayuntamiento de Amatitán cubrirá la totalidad de los gastos funerarios de las tres personas fallecidas.
Con información de: Proceso.