En los puestos del mercado la cuenta ya no cierra igual. Doña Rosa, vendedora de pipián desde hace 15 años, despacha la bolsita de cacahuates, queso y pasas, en 40 pesos cada una, pero admite que el ajuste se volvió inevitable: ya que el kilo de nuez anda en 150 pesos y el de coco en 30, mientras azúcar y piloncillo también subieron.
“La gente se queja, sí, pero se lo lleva”, dice mientras mide las porciones. Explica que el incremento de materias primas la obligó a apretar márgenes, no a subir más el precio final, porque el pipián es de esos antojitos que muchos estiran el gasto para darse. En su relato hay resignación y orgullo: el producto sigue saliendo aunque la recaudería apriete.
Compradores confirman que ahora piensan dos veces el gasto, pero rara vez lo cancelan. “Es para los niños, para un gusto del domingo… se compra menos, pero se compra”, comenta una clienta. Entre inflaciones y fidelidad al sabor de casa, el pipián resiste: ya no es barato, pero sigue siendo costumbre.

En redes sociales comenzó a difundirse una publicación en la que se señala a la senadora por Chihuahua, Andrea Chávez, de haber protagonizado un momento incómodo en el Aeropuerto Internacional de Ciudad Juárez, luego de presuntamente perder un vuelo con destino a Cancún.
De acuerdo con el testimonio compartido por un usuario, algunos pasajeros habrían presenciado una actitud “prepotente y altanera” por parte de la legisladora hacia personal del aeropuerto y la tripulación. Sin embargo, hasta el momento no existe una versión oficial ni confirmación por parte de la propia senadora o autoridades aeroportuarias.
La publicación ha generado reacciones divididas entre usuarios, quienes cuestionan la veracidad de los hechos. Otros, en cambio, han retomado el tema para criticar la imagen pública de la funcionaria.

En una reciente declaración el senador de Morena, Gerardo Fernández Noroña afirmó que pertenecer a la 4T no implica un compromiso de vida austera para sus integrantes.
Señaló que la austeridad debe ser una norma para el gasto gubernamental y el ejercicio del poder, mas no una restricción para la vida privada.
Esto en defensa sobre los cuestionamientos sobre el patrimonio y los negocios de los hijos del exmandatario López Obrador.

Una publicación en redes sociales comenzó a circular este fin de semana, generando cuestionamientos entre usuarios del transporte público en Ciudad Juárez, particularmente en torno al origen y uso de algunas unidades.
El mensaje, acompañado de una fotografía, señala: “Ayer viernes 27 de marzo me tocó tomar un Riveras y que me encuentro con la unidad T-001 que antes servía de ‘ruta alimentadora’ de la Gómez Morín. La duda es ¿Estos camiones no pertenecían a gobierno del estado? Aquí se da uno cuenta de las tracalas que tiene el gobierno con los concesionarios”.
La imagen muestra una unidad siendo utilizada como transporte público de concesionarios, lo que ha despertado dudas sobre si se trata de un vehículo que anteriormente formaba parte del sistema de transporte operado por el Gobierno del Estado, particularmente en el esquema de rutas alimentadoras vinculadas al corredor Gómez Morín.
El tema ha generado reacciones entre usuarios, quienes por un lado cuestionan la posible falta de transparencia en el manejo de unidades públicas, mientras que otros señalan la necesidad de mejorar la cobertura del servicio.
