
La policía de Ecuador detuvo a más de 5,000 personas, de las cuales unas 700 están relacionadas con bandas criminales, tras dos semanas de toque de queda nocturno, informó el lunes el ministro del Interior, John Reimberg.
La medida se aplicó en nueve de las 24 provincias del país, incluida Pichincha, cuya capital es Quito.
Entre los detenidos están dos delincuentes de los más buscados en el país, según el balance presentado por Reimberg en sus redes sociales.
Desde el 3 de mayo, cuando empezó el toque de queda, las autoridades también decomisaron 9.2 toneladas de droga.
Los frecuentes estados de excepción y los toques de queda son parte de la política de mano dura del gobierno del presidente derechista Daniel Noboa.
Con el apoyo de Estados Unidos y un gran despliegue de policías y militares, el mandatario busca doblegar a peligrosas mafias dedicadas al narcotráfico, la extorisón y la minería ilegal.
Pese a las medidas, la violencia en Ecuador no cesa. El país registró el año pasado el récord de 51 asesinatos por cada 100,000 habitantes, según InSight Crime.
Este fue el segundo toque de queda que impuso el gobierno en lo que va del año.
Por Ecuador, estratégicamente posicionado en el Pacífico oriental, circula 70% de la cocaína de sus vecinos Colombia y Perú, los mayores productores mundiales de esa droga.
Con información de: El economista.

Mientras la gobernadora interina de Sinaloa, Yeraldine Bonilla, asegura que la diputada priista Paola Gárate cuenta con protección federal tras haber aparecido una corona fúnebre en su domicilio, la misma legisladora acusa que solo se trata de traslados y situaciones que se consideren "de alto riesgo".
Ella misma aclaró en redes sociales que la Guardia Nacional será quien le ofrezca seguridad, pero solo en el traslado de su casa al Congreso y viceversa, no incluye cuando ella esté en su hogar con sus hijos o en algún otro lugar, como si el riesgo solo existiera en las calles...
"Entonces yo me pregunto: ¿cómo funciona eso?
¿La amenaza existe solamente cuando voy camino al Congreso?
¿Cuando llego a mi casa deja de existir?
¿Cuando estoy con mi familia ya no hay riesgo?
Porque quienes dejaron esa corona no fueron a buscar a una diputada en una oficina. Fueron a un domicilio particular. Fueron A MI HOGAR. DONDE SABEN QUE VIVO", compartió en redes.
Hasta este momento, no se ha pronunciado la gobernadora Bonilla sobre esta declaración, y la diputada priista sigue corriendo riesgo de ser víctima de un ataque, así las cosas en México...
