
Han comenzado las detenciones de integrantes del crimen organizado luego de los enfrentamientos el fin de semana en localidades de Jalisco y Michoacán.
Dos de los cuatro sicarios del Cártel Nueva Generación (CNG), detenidos tras los enfrentamientos del domingo en los límites de Michoacán y Jalisco, son exmilitares que pertenecieron a las Fuerzas Especiales del Ejército mexicano.
Fuentes de seguridad reportaron que ambos formaron parte del Curso de Oficiales Instructores de Fuerzas Especiales y estuvieron adscritos al Primer y Quinto Batallón de Fuerzas Especiales de la Secretaría de la Defensa Nacional (Defensa), respectivamente.
Uno de ellos fue identificado con el alias de "El Chorejas".
Los cuatro sicarios del Cártel Nueva Generación, que formaban parte de las Fuerzas Especiales de Heraclio Guerrero Martínez, alias "El Tío Lako", lugarteniente de "El Mencho", fueron detenidos en Poncitlán, Jalisco, tras enfrentarse con elementos del Ejército y de la Guardia Nacional sobre la carretera Atlacomulco-Guadalajara, a la altura del municipio de La Barca, Jalisco".
Portaban chalecos balísticos con la leyenda CNG Fuerzas Especiales el "Tio Lako", "FF. CJNG equipo Cannabis C11" y se les aseguraron 4 armas largas, 2 ametralladoras minimi, 1 fusil de asalto Ak-47 y 1 fúsil Barret calibre 50, 3 armas cortas y un vehículo Cherokee de reciente modelo.
Todos se encuentran a disposición de la Fiscalía General de la República.
Con información de Informador.mx

Una llamada cambió la intención del exjefe de la Policía de Investigación de la Fiscalía de Sinaloa, Marco Antonio Almanza, hace unos días, cuando pretendía entregarse a los Estados Unidos.
Y es que, según fuentes cercanas del mismo Almanza, el ex jefe de policía de Rocha Moya estaba decidido a entregarse tras darse cuenta de la hazaña que esperaba concretar la 4T, así lo relató el periodista Carlos Loret de Mola en su última columna.
Según Loret, tras acudir a declarar a la FGR en Sinaloa, Almanza se percató de que el gobierno federal protegería tanto a Rocha Moya, como al senador Inzunza y al alcalde Gámez Mendívil, por lo que pactó su entrega con los estadounidenses, a pesar de esto y ya en el municipio de Tijuana, en donde al otro lado de la frontera ya lo esperaban, recibió una llamada que lo cambió todo.
Trascendió que su pareja, quien también trabaja en el gobierno estatal, le mencionó que si se entregaba quienes sufrirían las consecuencias serían ella y sus hijos, por lo que no le quedó de otra más que devolverse a México y compartir el video que se vio en días anteriores en redes sociales, en donde mencionó que seguirá en Sinaloa…
